Vivir la Semana Santa

por | Abr 8, 2022

La Cuaresma supone para los cristianos un tiempo de conversión, de limpiar y abrir nuestros corazones para celebrar en comunión la pasión, muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. La Cuaresma no es más que un tiempo litúrgico de preparación para la fiesta de la Pascua, cuarenta días que nos recuerdan los cuarenta años que pasó en el desierto el pueblo de Israel con Moisés y los cuarenta días que pasó Jesús en el desierto antes de comenzar su vida pública.

Semana Santa

Un tiempo éste que se inicia el Miércoles de Ceniza (donde se nos recuerdo que polvo somos y en polvo nos convertiremos) y culmina el Jueves Santo antes de comenzar la Misa de la Cena del Señor (In Coena Domini). Un tiempo plagado de actos penitenciales, retiros espirituales de recogimiento y oración, a través de los cuales los cristianos somos llamados a acrecentar nuestra fe, limpiar nuestras conciencias, despojarnos de todo lo material y compartir con los demás haciendo el bien.

Pero, a la vez, la Cuaresma es ese tiempo que tanto anhelan las hermandades y cofradías y en el que todo gira alrededor de las imágenes que desfilarán por calles y plazas de pueblos y ciudades desde el Domingo de Ramos (en algunos lugares, desde el Viernes de Dolores o el Sábado de Pasión) hasta el Domingo de Gloria o de Resurrección. Quinarios, triduos, septenarios, un sinfín de cultos se celebran para venerar a Jesús y a María en sus misterios dolorosos. Se podría decir que la estación de penitencia o la salida procesional de las hermandades da comienzo con la llegada de la Cuaresma.

Y los cristianos, cómo no, nos preparamos para acompañarlos. Unos vistiendo el hábito o la túnica de nazareno alumbrando el camino del Señor y de su bendita madre. Otros, cargando sobre sus hombros el peso del trono o “paso” de la imagen de su más humilde devoción y otros poniendo la banda sonora a esta representación escénica de la Pasión de Cristo.

Pero no debemos olvidar a ese gentío, esa turba (a la que popularmente en la ciudad de Sevilla llaman “bulla”), ese conjunto de fieles que cada año se concentrará para ver cada uno de los desfiles procesionales. Todos son partícipes de este sagrado ritual.

Sin duda alguna, las procesiones en las calles son una lección pedagógica y catequética que las hermandades ofrecen al pueblo y que constituyen el complemento perfecto de las celebraciones litúrgicas que se llevan a cabo en nuestras iglesias, esto es, la misa de palmas con la bendición de los ramos de olivo el Domingo de Ramos, los oficios de Jueves y Viernes Santo y la liturgia de la Pascua de Resurrección la noche del Sábado Santo. Gracias a las hermandades y cofradías podemos conocer las diversas formas de entender, vivir y sentir la Semana Santa en todos los rincones del mundo cristiano. En España, sin ir más lejos, los ejemplos van desde el recogimiento de las procesiones castellanas hasta la algarabía y el fervor popular que suscitan las procesiones andaluzas. Sin olvidarnos, cómo no, de la liturgia y los rituales propios de nuestros conventos porque entre sus paredes también se hace muy presente el cuerpo y la sangre de Jesucristo muerto y resucitado y el rostro de María Santísima en sus misterios dolorosos.

Semana Santa

No deja de ser ésta una semana llena de contrastes, pues del júbilo inicial por la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén pasamos al dolor más agudo y más hondo por su pasión y muerte para, finalmente, revestir de nuevo el alma de fiesta al conmemorar su sagrada resurrección. En palabras de Su Santidad el Papa Francisco este sagrado misterio constituye

“el comienzo de una nueva vida para todos los hombres y mujeres, porque la verdadera renovación comienza siempre desde el corazón, desde la conciencia. Pero la Pascua es también el comienzo de un mundo nuevo, liberado de la esclavitud del pecado y de la muerte: el mundo al fin se abrió al Reino de Dios, Reino de amor, de paz y de fraternidad”.

Existen muchas formas de vivir la Semana Santa, tantas como cristianos existen en este mundo pero una sola que es común a todos nosotros y que nos hace vivirla desde el amor y la inmensa alegría por sentirnos hijos de Dios. En este tiempo que se acerca estamos llamados a ser verdaderos discípulos de Jesús, a tomar nuestra cruz y seguirle, a ser compasivos y misericordiosos. Seamos, pues,  partícipes de su dolorosa pasión y de su gloriosa resurrección. Que esta semana que está a punto de comenzar nos llene de esperanzas renovadas, de fe inquebrantable y nos transforme en seres de luz y de paz, mensajeros de Dios, para proclamar a los cuatro vientos que, un año más, Cristo, el Rey de los Cielos, el Divino Redentor, se entregará por su pueblo en una cruz por amor.

Comparte este artículo:

Vistas: 10

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Audioblog ¡Nuevo!
Audio Blogs Challenge Internacional

¡Nuestras palabras cobran vida! Escucha y descarga nuestros artículos en formato audio narrados por sus propios autores.

Categorías
Síguenos en:
Experiencias
Artículos Recientes
Mama Antula, llena de Dios

Mama Antula, llena de Dios

Nos acercamos a una maravillosa mujer, María Antonia de Paz y Figueroa, también conocida como María Antonia de San José, nacida en 1730 en la localidad argentina de Villa Silípica, en la provincia de Santiago del Estero, en el sur de Tucumán. Los pobres y los indios,...

Jesús lloró

Jesús lloró

A veces, puede parecer que nuestra vida “normal” y nuestra vida con Dios son cosas completamente distintas. A veces puede parecer que este Dios del que nos han contado sólo existió en la Biblia y se quedó en el cielo, ausente de nuestros problemas. ¿Cómo puede Dios...

Estamos vivos y vivimos

Estamos vivos y vivimos

Imagen de Brian Merrill en PixabayCada uno ve la vida con los filtros de su historia personal y así se puede comprender tal o cual debilidad de los padres al crecer. Entender cómo vivieron y las relaciones que tuvieron, la etapa histórica y generacional que les tocó...

Conflicto Israel-Palestina: una mirada desde la fe

Conflicto Israel-Palestina: una mirada desde la fe

Imagen de hosny salah en Pixabay Es Octubre, 17, y la guerra continúa. Han pasado ya once días y el conflicto y las tensiones siguen y escalan. Mucho de lo que escuchamos en los medios son misiles, amenazas, desplazados, gente desaparecida, cifras impresionantes de...

La Congruencia: una forma de ser bastante olvidada

La Congruencia: una forma de ser bastante olvidada

Imagen de StockSnap en Pixabay Si nos detenemos a explorar –para quienes lo somos- nuestro “ser Acompañantes”, muchos expertos como Mearns y Thorne nos hacen referencia a una característica fundamental que no podemos perder de vista: la congruencia. Y en relación a...